OpenAI propone semana de 4 días e impuesto a robots ante IA sobrehumana
La empresa plantea medidas como fondos públicos financiados por IA y jornadas laborales reducidas para preparar la sociedad ante la superinteligencia.
OpenAI ha presentado una hoja de ruta para enfrentar la era de la superinteligencia artificial, cuando los sistemas superen a los humanos más inteligentes incluso usando herramientas como ChatGPT. El documento "Política industrial para la era de la inteligencia" propone medidas ambiciosas para priorizar a las personas en esta transición.
Entre las propuestas más destacadas figura la creación de un fondo de riqueza pública financiado por compañías de IA, similar al modelo de Alaska que distribuye ingresos petroleros a los ciudadanos, o al fondo noruego que financia gasto público y pensiones.
En el ámbito laboral, OpenAI sugiere jornadas de 32 horas semanales como prueba piloto, permitiendo a las empresas elegir entre semanas de cuatro días o más vacaciones si se mantienen los niveles de productividad. Esta propuesta busca que las ganancias de la IA se traduzcan en mejoras para los trabajadores.
Ante el riesgo de desplazamiento laboral masivo, la empresa plantea reformar la recaudación fiscal mediante impuestos a sistemas automatizados y beneficios de IA, complementado con seguros de desempleo robustos y asistencia económica inmediata.
El documento también aborda la seguridad algorítmica, proponiendo protocolos para contener sistemas peligrosos que puedan ser autónomos o difíciles de controlar. Además, defiende el "derecho a la IA" como acceso universal comparable a la educación o internet.
Sin embargo, analistas interpretan estas propuestas como una estrategia corporativa para posicionar a OpenAI como actor responsable e influir en futuras regulaciones. Sam Altman reconoce esta percepción pero insiste en la urgencia del debate, habilitando un canal para recibir comentarios y ofreciendo becas de hasta $100,000 para investigadores.
Para América Latina, estas discusiones son cruciales considerando la brecha digital regional y la necesidad de marcos regulatorios que protejan a los trabajadores mientras aprovechan los beneficios de la IA.
Fuente original: Hipertextual
Este resumen fue generado con asistencia de IA y revisado editorialmente por Algoré.