Es hora de elaborar un plan para los residuos nucleares
El resurgimiento de la energía nuclear impulsado por las Big Tech hace urgente resolver el problema de los desechos radioactivos.
La energía nuclear está experimentando un momento de renovado interés político en Estados Unidos, impulsado principalmente por las empresas tecnológicas que buscan alimentar sus enormes centros de datos. Sin embargo, este resurgimiento pone de manifiesto un problema persistente que ha sido postergado durante décadas: qué hacer con los residuos nucleares.
Solo en Estados Unidos, los reactores nucleares producen aproximadamente 2,000 toneladas métricas de desechos de alto nivel anualmente, y no existe un lugar definitivo para almacenarlos. Actualmente, el combustible usado se guarda principalmente en las propias instalaciones nucleares, en piscinas y contenedores de acero y concreto, soluciones que aunque seguras, no fueron diseñadas para ser permanentes.
La estrategia internacional más aceptada es el almacenamiento en repositorios geológicos profundos, enterrando el material radioactivo a cientos de metros bajo tierra. Finlandia lidera este esfuerzo y planea comenzar operaciones en 2026, mientras que Francia, con más de 50 reactores nucleares, espera iniciar operaciones piloto hacia 2035.
Estados Unidos técnicamente tiene un destino designado desde 1987: Yucca Mountain en Nevada. Sin embargo, el proyecto se ha estancado completamente debido a la oposición política, y desde 2011 no recibe financiamiento federal.
Mientras tanto, la industria nuclear global está acelerando. China desarrolla el programa nuclear de mayor crecimiento mundial, y países como Bangladesh y Turquía construyen sus primeros reactores. Las empresas estadounidenses proponen reactores de próxima generación con diferentes diseños y combustibles, lo que generará nuevos tipos de desechos.
Expertos sugieren crear una nueva organización dedicada exclusivamente a gestionar los residuos nucleares, siguiendo modelos exitosos de Finlandia, Canadá y Francia. Como el país más rico del mundo y centro de innovación en reactores avanzados, Estados Unidos debería liderar en lugar de quedarse atrás en esta cuestión crítica.
Para América Latina, esta problemática es relevante considerando que países como Argentina, Brasil y México operan reactores nucleares y varios otros evalúan programas nucleares civiles.
Fuente original: MIT Technology Review Brasil
Este resumen fue generado con asistencia de IA y revisado editorialmente por Algoré.