Crisis energética: los plásticos serán los próximos en subir de precio
El conflicto en Medio Oriente dispara los precios del petróleo y amenaza con encarecer todos los productos plásticos globalmente.
Los precios de los combustibles han alcanzado niveles críticos debido al conflicto en Medio Oriente que afecta el acceso al Estrecho de Ormuz. La gasolina superó los 4 dólares por galón en Estados Unidos, el nivel más alto desde 2022. Pero las consecuencias van más allá de la energía: los plásticos podrían ser los próximos en dispararse.
La producción de plásticos depende de petroquímicos y representa el 5% de las emisiones globales de CO2. El material está omnipresente en nuestras vidas, desde ropa con fibras sintéticas hasta dispositivos electrónicos y equipos médicos.
Los precios del petróleo crudo han superado los 100 dólares por barril. La nafta, componente clave para fabricar plásticos, ya muestra aumentos del 50% en Asia, donde Medio Oriente provee el 40% del mercado. El polipropileno, usado en envases alimentarios y piezas automotrices, está subiendo de precio especialmente en Asia.
Los efectos ya se sienten: el mayor proveedor de botellas de agua de India anunció aumentos del 11% tras ver sus costos de embalaje subir más del 70%. Los juguetes también podrían encarecerse por problemas en la cadena de suministro.
Estados Unidos será especialmente vulnerable, con un consumo promedio de 250 kg de plásticos nuevos per cápita en 2019, comparado con 60 kg de promedio global.
Las alternativas son limitadas. Los plásticos de base biológica representan solo el 0.5% del mercado global de 431 millones de toneladas métricas, una cifra que podría llegar al 1% en 2030. Son mucho más caros y competirían con la producción de alimentos. La reciclagem mecánica degrada los materiales, mientras que la química es altamente contaminante.
Mientras la crisis energética impulsa las renovables, para los plásticos no existen alternativas claras. La economía global pronto podría experimentar las consecuencias de nuestra dependencia de los plásticos derivados de combustibles fósiles.
Fuente original: MIT Technology Review Brasil
Este resumen fue generado con asistencia de IA y revisado editorialmente por Algoré.