Crisis en la industria de baterías: startups quiebran y la inversión se frena
La industria de baterías atraviesa una crisis brutal con quiebras de startups prometedoras e inversores retrocediendo ante el enfriamiento del mercado.
La industria de baterías está atravesando una crisis profunda. Lo que hace pocos años era un sector en auge con financiamiento abundante y startups prometedoras, hoy se caracteriza por quiebras e implosiones empresariales.
El caso emblemático de 24M Technologies
24M Technologies, una startup fundada en 2010 que llegó a valer más de mil millones de dólares, cerró operaciones y puso sus activos en subasta. La empresa había desarrollado innovaciones para mejorar las baterías de ion-litio existentes, no para reemplazarlas con nuevas químicas. Su tecnología prometía baterías con autonomía de hasta 1.600 kilómetros para vehículos eléctricos.
La propuesta de 24M era particularmente atractiva porque funcionaba con la tecnología existente de ion-litio, lo que debería haberla convertido en candidata ideal para licenciamiento o adquisición por parte de fabricantes establecidos.
Una tendencia preocupante
La caída de 24M no es un caso aislado. Natron Energy, una de las principales startups de ion-sodio de Estados Unidos, cerró en septiembre pasado. Ample, empresa de intercambio de baterías para vehículos eléctricos, se declaró en bancarrota en diciembre de 2025.
Según Kara Rodby de Volta Energy Technologies, "no hay mucho apetito por la innovación" en el mercado actual. Los inversores están retrocediendo y las empresas enfrentan escasez de capital.
Contexto del declive
El desmantelamiento de componentes clave del Inflation Reduction Act estadounidense, que proporcionaba financiamiento e incentivos para baterías y vehículos eléctricos, agravó la situación. Las automotrices están cancelando modelos eléctricos y reduciendo planes de fábricas.
Mientras tanto, la industria china de baterías prospera y sus gigantes parecen cada vez más dominantes globalmente. Para América Latina, esta consolidación china podría significar mayor dependencia tecnológica en un sector estratégico para la transición energética regional.
Fuente original: MIT Technology Review Brasil
Este resumen fue generado con asistencia de IA y revisado editorialmente por Algoré.