Apagones de internet: de medidas de emergencia a herramientas de control
Los cortes de internet se han normalizado como herramienta de represión, con 304 shutdowns registrados en 2024 en 54 países.
Los apagones de internet se han convertido en una herramienta sistemática de control gubernamental. En 2024 se registraron 304 cortes de conectividad en 54 países, la cifra más alta de la historia, superando incluso el récord del año anterior.
De experimento a normalización
El corte de internet en Egipto durante las protestas de 2011 marcó un punto de inflexión. Aunque no fue el primero, demostró a gobiernos mundiales la efectividad de desconectar redes para controlar el flujo de información y limitar la organización social.
Lo que comenzó como medidas improvisadas de emergencia se ha institucionalizado. India, con más de 900 apagones registrados (447 solo en Jammu y Cachemira), formalizó esta práctica a través de las Reglas de Suspensión Temporal de Servicios de Telecomunicaciones de 2017 y la Ley de Telecomunicaciones de 2023.
Marcos legales para el control
Kazajistán, Etiopía e Irán han desarrollado marcos regulatorios similares. Las leyes de seguridad nacional de Kazajistán permiten cortes durante "emergencias sociales", mientras que Irán ha construido capacidad para aislar redes domésticas del internet global. Los iraníes han pasado un tercio de 2024 desconectados.
En contextos de conflicto, las consecuencias son más severas. Israel controla las comunicaciones palestinas, y se estima que el 75% de la infraestructura de telecomunicaciones de Gaza ha sido dañada durante la guerra actual.
Elecciones bajo amenaza digital
Los apagones ya no se limitan a momentos de crisis. Durante 2024, año electoral para más de la mitad de la población mundial, los cortes se utilizaron preventivamente para limitar la disidencia. Al menos 24 países con elecciones tenían historial de shutdowns, poniendo a miles de millones en riesgo de desconexión durante procesos democráticos críticos.
Esta normalización representa una transformación fundamental: la conectividad, antes considerada un derecho, se ha weaponizado como herramienta de control poblacional.
Fuente original: Electronic Frontier Foundation
Este resumen fue generado con asistencia de IA y revisado editorialmente por Algoré.